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Aikido, el arte marcial que beneficia la salud de los niños

El Aikido no solo contribuye a mejorar la salud de los niños, sino que los ayuda a ir venciendo gradualmente sus limitaciones.

La práctica del Aikido en los niños viene creciendo cada día en el Perú, pues este arte marcial japonés no solo se basa en el desequilibrio y control de un oponente sin causarle daño, sino que también su desarrollo es visto como una alternativa para tratar diversos problemas de salud.

Además de impulsar la búsqueda del equilibrio emocional de los niños a través del ejercicio y el respeto a los demás, disminuyendo la agresividad y mejorando su autoestima.

En ese sentido, algunos especialistas recomiendan el Aikido como una disciplina física que gracias a su entrenamiento cardiovascular, contribuye a tratar problemas como el asma, dolencias en la columna, obesidad infantil, psicomotricidad, entre otros.

“El Aikido no un deporte de competencia, el progreso de cada niño se mide respecto de su propio avance y sin discriminar a nadie. Entre los objetivos está modelar el carácter y lograr que se relacionen mejor con sus compañeros”, aseveró William Silupu, 3er Dan del Dojo Aikido KeitenKai del Centro Cultural Peruano Japonés.

“Tenemos niños de diversas edades, pero es recomendable que empiecen a practicar desde los 7 años, pues su motricidad fina está más desarrollada. Reconocen las rutinas de entrenamiento y defensa personal, fortaleciendo sus músculos, mejorando sus reflejos, coordinación y concentración”, agregó el instructor a la revista Salud en Casa.

En el Dojo se percibe un ambiente de respeto, cortesía, disciplina, autocontrol y perseverancia, pero también alegría y compañerismo.

Dato:

El principio fundamental del Aikido es utilizar la fuerza del oponente, en ese sentido se evita ser agresivo y tener mayor control. En el caso de alguna agresión el menor conservará la calma y actuará aplicando lo aprendido.

Lee aquí el artículo publicado por la Revista Salud en Casa (página 12 – Edición octubre 2014).

Artículo y Fotos: Giancarlo Zamudio